Me pregunto…
… tantas cosas cada día al despertar.
No, la verdad no. Antes sí. Desde hace casi el equivalente de tiempo a un periodo lunar, me lo he dejado de preguntar. Observo a mi alrededor y simplemente sonrío, y comienzo a vivir el día sin preguntarme, sin pensar, solamente dejandome llevar por la sonrisa matutina.
Así van pasando los días. Intento dejar las preguntas guardadas en la carpeta denominada “drafts”. Tengo claro que algún día simplemente escrbiré “atte yo” al final de aquel intento de mail lleno de preguntas y lo enviaré al destinatario correspondiente. O talvez el tiempo lo borre, y cuando intente buscarlo no lo encontraré. No lo sé.
El problema es que antes siempre intentaba saber el porque de las cosas. En este periodo lunar simplemente alguien me ha robado mis “porques”, y me ha invitado a vivir el presente.
Creanme, de una invitación no puedo estar seguro, porque no ha existido como tal, sino de un silencio incómodo que me invita a quedarme sin emitir sonido alguno.
Ahora, solo me queda seguir en este mood sin incógnitas.