Papá falta mucho para llegar?
Pero Juan, estate quieto. Recien hemos salido, nos quedan cuando menos 6 horas para llegar.
Pero papá!!!
Yo ahí pegado en la ventana. Recuerdo mi mejilla roja deslizarse sobre la ventana del coche y el sudor del verano a la hora de ir en carretera. Recuerdo el paisaje desértico que separa mi ciudad natal de aquel pueblo mágico a la orilla del mar de cortés. Lo recuerdo.
Sabía que llegaría la hora de arribar pero era un misterio. Siempre pensaba que después de aquella ultima curva que se visualizaba en el horizonte ahí estaría esperandonos el verano. Pero no, tenía que esperar lo establecido y necesario.